12 jul 2013
Hasta el castillo mas solido en algún momento se desmorona, es ahí cuando el suelo se resquebraje cuando el orgulloso príncipe reclamará por ayuda. No es hartazgo lo que lleva a cambiar, es el hartazgo del hartazgo. No es antes ni después, sino en el momento justo. Ahí cuando el agua esta llegando al cuello. Recién cuando se pase efecto de la anestesia y se sienta el dolor enmascarado, recién ahí el enojo será angustia y la angustia será un pedido de ayuda. No es antes, no es después, será en el momento justo cuando escapar de la trampa mortal de la soledad sea mas seguro que quedarse en ella. Ni antes ni después, sino en el preciso instante que el mundo se te viene encima es cuando pedís ayuda. No se puede tirar un salvavidas a quien no sabe que se esta ahogando.