Para un nene jugar es desear, soñar.
Para un adulto a veces vivir es obsesionarse con que la vida sea como la soñaste, jugando.
El nene que juega se entrena. Juega a resolver conflictos, acumula recursos, arma su caja de herramientas. Jugar es ensayar, es explorar los límites, las posibilidades de lo que llegaremos a ser.
Cuando sos chico y termina el juego, todos los soldaditos vuelven a la caja y mañana sigue. Cuando sos grande fin del juego significa fin del juego.